EL EXPERTO EN SEGURIDAD Y EMERGENCIAS, RAÚL VALERA, ANALIZA EL «CAOS» EN LA REAPERTURA DE EL RASTRO

REAPERTURA DEL RASTRO DE MADRID: ¿FALTA DE PLANIFICACIÓN, CUMPLIMIENTO DE ACUERDOS, CONTROL DEL AFORO Y SEÑALIZACIÓN? por Raúl Valera Tena

No quería dejar pasar más tiempo para escribir unas líneas sobre la reapertura (acompañada del excelente ambiente por la gran afluencia y día soleado) en el tradicional y emblemático Rastro de Madrid el pasado domingo 22 de noviembre, y sobre lo que a mi parecer se tradujo en falta de organización, planificación, cumplimiento de acuerdos, señalización e incidencias derivadas ante la presunta improvisación o impericia de los gestores municipales encargados  en la reapertura del Rastro de Madrid (salvada gracias a la implicación y vocación en la prestación de servicio público  de los agentes a pie de calle del Cuerpo de Policía Municipal y de los voluntarios de Protección Civil),  que han quedado latentes también en los diferentes medios de comunicación, en el regreso tras 8 meses de cierre y un total de 37 domingos sin actividad comercial, con el consiguiente enfado e indignación generalizado por parte de las críticas de vendedores y de algunos visitantes y comerciantes; y tal vez de algunos servidores públicos de lo que se informó a todos los medios de comunicación y representantes institucionales (ninguno de la actual corporación municipal) presentes por parte de la portavoz del colectivo del rastro.

En el mes de agosto, coincidiendo con que me encontraba dando forma  a mi parte de la Guía para la organización de eventos y espectáculos en contexto COVID-19 (cuya lectura recomiendo en este enlace para los que sean capaces de leer esta publicación al completo), me contactó Mayka Torralbo  en calidad de portavoz  de la Asociación Cultural El Rastro Punto Es del Rastro de Madrid, para solicitarme asesoramiento técnico sobre la viabilidad de una propuesta de reapertura integradora cuyo eje articulador fuese la huella original de calles que componen el histórico Rastro de Madrid, que cumpliese con medidas organizativas y de seguridad sanitaria en contexto COVID-19, y estableciendo una autolimitación de dos turnos al 50% de los puestos autorizadosdebido a la falta de este tipo de propuesta de reapertura por parte del Ayuntamiento de Madrid, puesto que una vez finalizada la prórroga del estado de alarma establecida por el Real Decreto 555/2020, de 5 de junio, la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid dictó la Orden 668/2020, de 19 de junio, por la que se establecían medidas preventivas para hacer frente a la crisis sanitaria ocasionada por la Covid-19, y sus sucesivas modificaciones en las que se han venido regulando las “Medidas y condiciones para los mercados que desarrollen su actividad en la vía pública al aire libre o de venta no sedentaria”.

Tras diferentes reuniones con los vendedores para ponerme al día y recorridos por el entorno del Rastro, elaboré una Propuesta de Reapertura del Rastro en Contexto COVID-19, que fue registrada a principios de septiembre y acompañada por varios informes ampliatorios y escritos de la Asociación El Rastro Punto Espara adaptarse a las necesidades del colectivo de los titulares de los puestos, incorporando sus peticiones; analizando normativa aplicable, competencias y funciones, aunque también planteando mejoras, alegaciones y modificaciones a las propuestas planteadas por los gestores municipales encargados del acuerdo de reapertura del Rastro de Madrid.

Pues bien, tras haberme ofrecido de manera altruista en varias ocasiones a colaborar con estos últimos, y para la mejor comprensión de mi asombro ante la presunta improvisada gestión municipal por parte de los encargados públicos del Ayuntamiento de Madrid, he de extraer de manera muy resumida de los documentos elevados, lo siguiente:

1. Respecto a las funciones y competencias, tuve que trasladar e incluso defender hasta  que Ayuntamiento lo asumió el mismo día del acuerdo, que no debían proponer medidas organizativas, instalación de vallados municipales u otros sistemas de balizamiento de delimitación del espacio público, control de aforos y accesos por parte del Ayuntamiento a personas físicas o jurídicas titulares de manera nominativa exclusivamente de autorizaciones municipales individuales para ejercer la venta en los puestos ( al no recaer la gestión del recinto o  terrenos de dominio público, que comporten un uso común especial normal del mismo conferido mediante licitación pública,  y que otorgue al adjudicatario la correspondiente autorización administrativa para su aprovechamiento)ya que  competen en exclusiva al propio Ayuntamiento de Madrid. Destacando que  la prevención es uno de los fines  de la protección civil; adoptando medidas preventivas y de control de los riesgos, promoviendo y estableciendo los medios y recursos necesarios dentro de su ámbito de competencia (vigilancia del espacio público, etc.). Aclarando además ante las dudas planteadas, que lógicamente el Rastro estaba fuera del ámbito de aplicación de la normativa de espectáculos públicos y actividades recreativas (como algún gestor municipal para mi asombro, indicó en alguna de las reuniones presenciales).

Sin embargo, tras asumir el Ayuntamiento estas funciones y competencias, que trataban de pasar a los vendedores, los gestores municipales ahora sí habrán sido conscientes de la gran complejidad, y se habrán percatado de que el Rastro se celebra todos los domingos y festivos, y de que su propuesta, medidas y prescripciones afectan a una superficie de más de 32.000m2. (baliza, vallados, filtros, cortes, etc.)

2.Elevé un borrador como documento vivo y modificable de propuesta de viabilidad de reapertura del Rastro en Contexto Covid-19 al 50% de los puestos autorizados siempre ubicados alternativos en rotación y separados 1,5m, y como norma general en bandas de estacionamiento o aceras amplias, con el objeto de unificar criterios en la creación de una mesa de trabajo de la diferentes partes implicadas, velando por que se garantizase en todo momento el cumplimiento de las limitaciones y medidas organizativas, preventivas, higiénico sanitarias, de seguridad y salud públicaaplicables por normativa, con el fin de garantizar la seguridad de los vecinos, comerciantes, vendedores y asistentes; para mejorar el control general de la zona de afectación delimitada, aumentando la superficie útil transitable peatonal,  ya que en la propuesta del Ayuntamiento se veía drásticamente reducida (tal y como se observa en el plano), vaticinando que podían derivar en aglomeraciones y cuellos de botella en los filtros de accesos, aceras e inmediaciones de las zonas delimitadas propuestas mediante vallados y balizas; reduciendo además la instalación de vallas (y molestias a los residentes) y los puntos de control de acceso; proponiendo aprovechar para ello la delimitación física natural que proporciona el propio entorno urbano a través de los perímetros que componen las fachadas de los edificios que integran las calles de la zona de influencia(“Los espacios en los que se celebren los mercadillos deberán estar delimitados mediante vallado o cualquier otro medio que permita su delimitación”),bajo control de los servicios públicos de seguridad y emergencias en todo momento.

Sin embargo, la propuesta que ha implantado el Ayuntamiento, ha derivado en varias aglomeraciones de viandantes en las aceras y accesos, molestias a los vecinos por invadir constantemente las aceras ante la reducción de la superficie útil transitable por delimitaciones mediante vallados y balizas, a la par que ha generado que los agentes del Cuerpo de Policía Municipal se hayan tenido que emplear a fondo en la fase previa, de reapertura y de cierre; por la falta de aceptación de los gestores municipales de las medidas propuestas de mejora y buenas prácticas.

3. Propuse instalar vallados lineales de fácil retirada ante posibles emergencias, exclusivamente en los puntos de control de acceso y de reserva en posibles derivaciones de flujos de asistentes, para agilizar los tránsitos de asistentes  en un eje central de doble sentido peatonal entre la Ribera de Curtidores y la Plaza de Cascorro, separado mediante vallado, baliza, valla-baliza o elementos análogos en el centro de la calzada, diferenciando flujos y sentidos de peatones, permitiendo cada 25, 50 o máximo 75 metros realizar cambios de sentido(o incluso ante emergencias no permitir tales cambios de sentido controlando los flujos en direcciones únicas para evacuaciones, desalojos o confinamientos), para no obligar a los visitantes a realizar todo el recorrido de la zona delimitada, proponiendo además más filtros de accesos de salidas que de entradas, con el fin de desahogar lo máximo posible la zona de influencia, reduciendo el tiempo de permanencia en la zona delimitada, y aumentando la superficie útil transitable peatonal, con el objeto de evitar posibles aglomeraciones. Solicitando en numerosas ocasiones los argumentos y documentos justificativos e informes municipales que rebatían esta propuesta de mejoras y que fijaban los sentidos de los tránsitos peatonales, sin haber obtenido respuesta alguna.

Sin embargo, no solo no se cumplieron los acuerdos establecidos en el “Decreto de 16 de noviembre de 2020 del Concejal Presidente del Distrito de Centro por el que se dispone el levantamiento de la suspensión de los días de celebración del Rastro de Madrid, procediendo a su reapertura el día 22 de noviembre de 2020, con las condiciones de seguridad e higiénico-sanitarias adoptadas con motivo de la crisis sanitaria COVID19., sino que se sucedieron diversas modificaciones improvisadas in situ, debido a que se permitieron dobles sentidos de circulación en otras plazas y calles del Rastro, excepto en el eje articulador de Cascorro y Ribera de Curtidores, habilitando cortes (de entradas y salidas) no acordadas previamente, tal y como se puede comprobar también en el enlace del geoportal del Ayuntamiento diseñado ad hoc como complemento al citado decreto,  permitiendo solo el acceso a los puestos de Ribera de Curtidores mediante accesos transversales y de subida de único sentido, obligando a los visitantes a invadir las aceras ante los diferentes cortes que se venían sucediendo, crispando al poco tiempo de la reapertura la paciencia de los vendedores y generando las incidencias indicadas anteriormente, de cuyo eco se han hecho diferentes medios y redes sociales.

Destacando además que se indica en el decreto que:

La localización de los puestos se realizará siempre en calzada, dejando libres las aceras para el tránsito de personas, y muy especialmente de los residentes….”

“En el plano global de ubicación denominado “00 SITUACIÓN” se delimita en amarillo la zona de ubicación de puestos y tránsito interior del mercadillo y en verde la zona de circulación para aquellos vecinos y visitantes que no quieran acceder al ámbito del Rastro.”

PLANO DE LA PROPUESTA DEL AYUNTAMIENTO DE MADRID

4. Trasladé como argumentarlo de las propuestas de medidas y mejoras elevadas en diferentes ocasiones, ante aglomeraciones ya conocidas de años anteriores; ordenación de los flujos de tránsito peatonal ante posibles emergencias sobrevenidas ante amenazas externas (NAA4); posibilidad de  controlar, desviar y cortar cualquier acceso para facilitar evacuaciones de peatones, o accesos y  recorridos de vehículos de emergencia, como prevención ante la gran presencia policial e información al ciudadano, asegurando la fluidez en caso de gran intensidad de circulación o concentración de peatones en determinados sectores o calles de accesos; disponiendo de espacio en las calles anexas ante posibles evacuaciones o confinamientos de los establecimientos comerciales que evacuan hacia las mismas, y que se debía complementar con ámbitos en diferentes Planes y Protocolos (Especiales, Movilidad, Comunicación, Integración y Coordinación, Actuación y Contingencias, Implantación previa real y efectiva, etc.), así como  un proyecto de instalación de sistemas de control automatizado no intrusivo de afluencia de personas (aforo) según normativa de aplicación y criterios de homologación; además de señalización, cartelería y sistema de megafonía (al menos los vehículos policiales disponen de sistemas de megafonía). La dificultad de la utilización de los sistemas de megafonía reside en la extraordinaria complicación de transmitir los mensajes adecuados. A la claridad de la propia señal de alarma debe añadirse la correcta interpretación. La efectividad del sistema de señalización también puede decirse que está relacionada con la información que han recibido los ciudadanos en redes sociales o medios de comunicación, cuya importancia in situestá en reducir el retraso que puede producir el hecho que los visitantes deban buscar las entradas, salidas y recorridos alternativos (las personas tienden a utilizar rutas conocidas por su propia experiencia).

Sin embargo, las medidas informativas, la señalización, cartelería de recorridos, entradas y salidas, brillaron por su ausencia, provocando que los uniformes de los servicios públicos supliesen esta falta de información  para los ciudadanos; y el control del aforo se realizó por parte de los voluntarios de Protección Civil mediante contadores manuales en los cortes que disponían de estos,  con reportes temporales para realizar sumatorios que lógicamente y en base a mi experiencia previa, arrojan márgenes de errores (máxime si las zonas no han sido desalojadas de viandantes previamente al inicio del conteo). A pesar de que el Ayuntamiento se hizo eco de unas medidas previstas,  que a la vista de los que estuvimos recorriendo el histórico mercadillo,  nos parecieron alejadas de la credibilidad de esas publicaciones, eso sí, hay que reconocer que  la jornada fue salvada gracias a la implicación y vocación en la prestación de servicio público  de los agentes a pie de calle del Cuerpo de Policía Municipal y de los voluntarios de Protección Civil, quienes tal vez hayan pensado igualmente en la posible falta de organización, planificación, cumplimiento de acuerdos, señalización e incidencias derivadas ante la presunta improvisación de los gestores municipales encargados  de la reapertura del Rastro de Madrid.

Para concluir, y teniendo en cuenta las incidencias comentadas, que el atractivo del Rastro se celebra todos los domingos y festivos, que tenemos por delante puentes y enclaves turísticos en la zona centro con gran previsión de afluencia (mercadillos, belenes, árboles, zonas comerciales, eventos culturales seguros, monumentos, etc.), que el buen tiempo puede animar de nuevo a salir en búsqueda de alternativas de ocio,  que Madrid estará cerrada perimetralmente por el momento desde el viernes 4 de diciembre hasta las domingo 13 de diciembre incluido;  tal vez se deberían replantear los gestores municipales las medidas y propuestas de mejoras elevadas ya en varias ocasiones y resumidas en el presente, puesto que en gran medida han sido ya implantadas por mi parte previamente como medidas pioneras en laPlaza Mayor durante las Fiestas de San Isidro en 2019 y en Puerta del Ángel en 2017, y los actuales gestores municipales encargados de la seguridad y emergencias del Ayuntamiento de Madrid no deberían retroceder, sino como mínimo continuar con el trabajo que previamente he realizado y que llevó también al Ayuntamiento  a otras publicaciones como: Madrid, ciudad pionera en medidas preventivas y buenas prácticas en la seguridad de grandes eventos.

Por Raúl Valera Tena

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